21 de diciembre de 2011

El Gran Día

Charlotte estaba sola en la habitación. Era uno de esos cuartos blancos con varias sillas y un espejo que están a un costado de las sacristías de las iglesias. Sí, era el día de la boda de Charlotte.

El vestido era precioso y ella también, sin embargo, cada centímetro de tela le pesaba como las toneladas de dudas que tenía. A unas horas de dar el gran paso con ese arquitecto de sonrisa perfecta extrañaba el antiguo drama de su vida. Sentía que ya ni siquiera las viejas canciones que escuchaba sabían a lo mismo. Añoraba sentir ese delicioso dolor cada que oía "Linger" o alguna similar. Ahora todo era bonito y no sufría.

Extrañaba la ansiedad y la expectativa al conocer una persona nueva y la emoción de enterarse que tal vez alguien pudiera estar interesado en ella. A partir de ese momento ya no podría tener ojos para nadie más, ya no podría ni siquiera imaginar las posibilidades con cualquier hombre que conociera. Por otro lado, de ahora en adelante lo tendría todo: un hombre que la adoraba y estabilidad en todo.

¿Eso era lo que necesitaba? Sí, pero no lo que quería. No iba a renunciar a ser ella misma sólo por tenerlo todo. Era hija de la mala vida, de eso no había duda, sin embargo, se dio cuenta que todo su drama la hacía feliz y que podía ser libre de hacer lo que quisiera; ya bastante tiempo había pasado tratando de tener calmados a todos los demás.

Lentamente se quitó el vestido y lo reemplazó por jeans, una playera y sus converse... Volvió a poner todo en sus respectivas fundas y estuches y se dirigió a su auto haciendo las llamadas correspondientes. "¿Qué hacer primero?" pensó, no sabía si devolver los regalos o dar explicaciones. Ya lo decidiría después, por ahora pasaría por un chai latte de manzana y en su departamento disfrutaría de todos esos canales nuevos que aún no había visto.

18 de diciembre de 2011

Maze Runner Trilogy

Vaya, ya hasta se me había olvidado que cuando leía un libro ponía algún comentario aquí (así de descuidado tengo este espacio), en fin... El punto es que acabo de terminar de leer la trilogía "Maze Runner" integrada por The Maze Runner, The Scorch Trials y The Death Cure de James Dashner.

Básicamente se trata de una serie de experimentos realizados por WICKED (CRUEL en español) con el afán de encontrar la cura para una rara enfermedad creada y liberada por el hombre para controlar el crecimiento de la población. Thomas, un chico de 16 años, y los "gladers" o habitantes del Área (Glade) son parte de estas "variables" y a lo largo de la saga es sometido a las pruebas más extremas que el hombre puede diseñar.

Al inicio he de admitir que uno no les ve mucho futuro pues son hasta eso bastante "ligeros", pero conforme avanzan los capítulos te vas enganchando hasta que ocurre lo inevitable: los capítulos son tan cortos que aplicas el "uno más y ya" y así te la llevas hasta el final.

Cada uno de los libros tiene sus momentos y llegan a ser stressantes o incluso hay puntos en los que quieres darle un sape al dichoso Thomas. Ahí es cuando el texto, a mi parecer está muy bien logrado, sin embargo, hay veces que pareciera que ha llegado a un callejón sin salida en la historia y lo resuelve con lo primero que se le vino a la cabeza en ese momento o con la cosa más simple del mundo, sobre todo en The Death Cure.

En fin, si me preguntan, sí, se los recomiendo. A mi me agradaron bastante sobre todo porque son diferentes a toda la ficción que había leído antes. Son un poco fatalistas porque presentan un escenario que desafortunadamente no suena tan irreal para un futuro y tienen ese encanto de discursos como Lost o The Matrix.

Ah sí, una última cosa: léanlos en inglés, la traducción en español es muy rara y demasiado adaptada, la verdad no me gustó, pero bueno, ustedes tienen la última palabra.

2 de noviembre de 2011

La vida privada en público

Hace poco tiempo estaba escuchando y leí por algún lado que hay que tener cuidado con las redes sociales, sobre todo con aquellas en las que se pueden compartir fotos.

Es ya bien sabido que en cuestiones, digamos "sentimentales", un status mal escrito o puesto en el momento y lugar equivocados podría provocar una catástrofe (sic). Sin embargo, este fenómeno se está extendiendo al ámbito laboral.

Dicen que Facebook en particular, está siendo una herramienta por demás útil para los reclutadores y para los jefes. Estas personas, quienes con tal de conocer y tener una mejor perspectiva de sus empleados, acceden a estos sitios y encuentran una fuente inagotable de información.

En ocasiones se topan con comentarios sobre la oficina, sobre el jefe mismo o imágenes de la última fiesta en la que al fondo se ve al "stalkeado" en calidad de bulto rodeado de botellas de tequila, cerveza, aguarraz o lo que le guste tomar. Al parecer esa es la gota que derrama el vaso porque el lunes siguiente la primera instrucción del día es presentarse en Recursos Humanos.

Personalmente no conozco ningún caso que pruebe que esto que dicen es cierto, sin embargo, me pregunto si una razón lo suficientemente válida como para darle cuello una persona. A mi me parece que no necesariamente una foto o un status es directamente proporcional a la eficiencia de alguien.

Se puede tener una idea de cómo es una persona con las fotos que pone o sus tweets, pero de eso a que sea mala y se le niegue la oportunidad de intentar en un nuevo trabajo... por favor... Hay veces que los cirujanos se van a un palenque y llegan a operar en "vivo". Si los pacientes no se enteran pues no pasó y esperemos que todo salga bien.

Por otro lado, ¿está bien que los reclutadores o jefes metan la nariz en nuestro Facebook o Twitter? Si no los hemos admitido como "amigos" o "seguidores" ¿se vale que anden urgando sólo para ver qué encuentran? Admito que derepente publicamos pura babosada pero de eso a que ya no puedas poner lo que se te pega la gana sólo porque te andan checando pues...

Una solución sería poner todo en modo privado y lo que sigue y ya, pero volvemos a lo mismo: si no eres un as de estas madrinolas y no lo tienes privado, ¿te vas a limitar en lo que publicas?

En fin... podría seguir divagando sobre esto pues se me ocurren muchas cosas, pero me gustaría saber qué piensan ustedes.

Voluntad

Había pensado en redactar un post describiendo lo maravillosos que habían sido los Juegos Panamericanos, lo bien que la pasé, mis nuevos amigos, etc., etc., etc... peeero creo que eso ya quedó bastante claro con mis status Facebook y y mis tweets.

En vez de eso prefiero rescatar ciertos aspectos de esa experiencia dadas las situaciones que se han dado en el lugar donde trabajo.

Creo que una de las cosas que más me gustó y que más me impactó desde el momento en que me convertí en voluntaria de JP es el ambiente, el clima, la vibra o como quieran llamarle. No importa la sede, el evento o la hora, todos los que estábamos era por mero gusto, incluso los que sí recibían pago. El simple hecho de querer estar ahí y ser parte de todo eso hacía que las levantadas a las 5 a.m. y las mega 'ingas ni se sintieran.

Ahí, aunque los voluntarios fuéramos el eslabón más bajo de la cadena alimenticia, los superiores no te trataban como tal así estuviéramos hablando del productor en jefe de ISB*. Había gente de muchos países hablando en diferentes idiomas y aún así, por más ruda que se pusiera la cosa, el apoyo a quien lo requiriera era un hecho; la mentalidad sobrepasaba al mood o al carácter.

Eso me hace preguntarme cuál es la diferencia con los lugares de trabajo. ¿Acaso será que no todos los que estamos en el edificio de la empresa realmente deseamos vivir ahí? ¿O tal vez no nos gusta lo que hacemos? ¿Elegimos mal? ¿O simplemente los superiores nos hacen la vida de cuadros?

Tal vez sea un poco de todo, y aún así lo más triste es que en muchas oficinas se da lo que plantea la última pregunta. ¿Por qué? ¿Con qué derecho? ¿Por qué no se dan cuenta de que los empleados son lo más importante? A fin de cuentas, los jefes o superiores también son empleados, pero vaya que ellos sí se dan su importancia. No digo que todos sean así, pero he tenido ejemplos muy cercanos que no bueno...

Realmente no sé si llegué a algún lado con este post, pero tenía que sacarlo de alguna manera. La gran mayoría me puede decir que así es la vida y así es el trabajo y está bien, puede que así sea pero no existe algo que mande que así debe ser.


*ISB es la empresa productora española encargada de la transmisión internacional de eventos deportivos de gran nivel. Estuvo a cargo de Guadalajara 2011 y el próximo año tomarán el control de Londres 2012.

9 de agosto de 2011

Espejito, espejito...

Aprovechando que no tenía mucho qué hacer el pasado domingo, me puse a buscar algo que ver en la tv y me encontré con "Style by Jury". Ya había visto dos o tres programas de makeovers, pero este tiene la particularidad de que pasan a un montón de desconocidos a un estrado y, literalmente, te juzgan por cómo te ves.

De acuerdo a lo que hemos aprendido, eso no se hace, sin embargo es una práctica que hacemos todos los días en repetidas ocasiones y, aceptémoslo, nos gusta andar viboreando al prójimo. Lo que se nos olvida de vez en cuando es lo "feíto" que se siente cuando los criticados somos nosotros.

Me puse a observar las expresiones que los "sujetos" hacían cuando escuchaban frases como "es horrible", "se ve muy fea", "luce tan insegura, pobre" y una que me pareció de lo más odiosa: "no puedo creer que se vaya a casar"... ¿cuál es su problema?

Con lo que vi en ese programa, se reforzó un poco más lo que me enseñaron en el curso ráfaga de imagen que tuvimos hace poco en el trabajo. Cuando escuchaba lo que decía la maestra pensé que exageraba, pero tristemente no es así. Todos esos conceptos aunados a la mercadotecnia hacen que la autoestima se vaya hasta el suelo y la gente se sienta inferior por no poder verse como equis personalidad o se pueda comprar los zapatos y la ropa de la marca que sale en las revistas de moda.

Les puedo asegurar que muchas veces decimos "¿A mi qué? A mi no me importa, que piensen lo que quieran", pero también es cierto que, queramos o no, cedemos a la bendita imagen. O díganme quién no conoce a alguien que le hayan hecho cortarse el cabello o rasurarse o tapar sus tatuajes para entrar a un trabajo, y quién no se ha enterado de dos candidatas cuyos IQs tienen más de 10 puntos de diferencia y al final gana la más joven, la que tiene mejor cuerpo, la rubia o la que viste mejor (ojo, no estoy diciendo que las bonitas son tontas, sólo que tienen más suerte las condenadas XD)...

Hablando de juventud, es impresionante cómo las mujeres (y recientemente los hombres también) quieren crecer más rápido, correr y más adelante negarse a envejecer. Ese culto a la belleza está iniciando cada vez a edades más tempranas. Sin ir más lejos, una pariente, no tenía ni 13 años y ya usaba pupilentes de color y se pintaba los ojos y las uñas. Yo a esa edad todavía jugaba con muñecas. Hoy tiene 15 y ya tiene una rutina en el gym, sale a donde se le da la gana y compra cosas que ni siquiera yo me puedo permitir.

No es que sea conservadora o una mona cerrada, pero hay niveles. Chequen esto: http://jezebel.com/5725707/french-vogues-sexy-kiddie-spread-is-misunderstood/gallery/2 se trata de un shooting que hizo la versión francesa de "Vogue". Aún no me queda claro cuál fue el punto de usar a estas modelitos, pero francamente me parece perturbador. O bueno, no sé a ustedes, pero algo no me cuadra ahí.

En ningún momento implico que haya que descuidarse o ir con una nube de mugre alrededor, pero propongo pensar un poco más en lo que estamos promoviendo como marketing y lo que consumimos. Al final del día nadie satisface a nadie, pero muchas personas creen que sí, que "los demás" son a quienes hay que complacer.

En fin... luego no nos preguntemos por qué hay tanto bullying, niños con problemas psicológicos, adolescentes medio extremos y hombres que aún se burlan (sí, se ríen) de las mujeres sólo porque "son feas".

25 de junio de 2011

Agradable compañía

Tengo un par de temas pendientes, pero creo que antes de eso me gustaría hacerles algunas preguntas.

¿Qué tan difícil puede ser convivir con desconocidos? ¿Hasta qué punto es suficiente la cortesía? ¿Qué tan tolerable es... o más bien qué tan correcto es hablar con toda clase de albures, palabras altisonantes, etc. en presencia de gente que no conoces incluyendo mujeres? ¿Se justifica abusar de la generosidad de la gente? ¿Es válido hacer esto sólo porque perteneces a los medios de comunicación más importantes a nivel nacional?

Estoy consciente de que nadie es monedita de oro, pero hay niveles. Una de estas personas me preguntaba qué pensaba de la prensa en ese momento. Yo contesté "decepción". No sé si lo habrán captado debido al estado en el que se encontraban, pero... discúlpenme pero ya no aguantaba más.

La experiencia que tuve estos días me ha hecho preguntarme si para llegar a donde están ellos, hay que ser así o si el mismo oficio te lleva a ser así. Inmediatamente me respondí que no, que no lo sabía y que realmente no quería saber. Si es así, creo que debo considerar cambiar de actividad.

Sé que puede sonar exagerado y que parece que me paso de inocente o tonta si quieren, pero créanme, fue un gran shock. Por cierto, agradezco a los compañeros que me apoyaron con esta visita (infinitamente).

En fin, me hizo reflexionar sobre quiénes están formando la opinión de la sociedad mexicana. Se supone que tienen estudio, que leen, que han viajado, que tienen un nivel intelectual "superior" al del resto de la población. Ellos son nuestra conexión, nuestro canal y nuestro medio de comunicación con el gobierno y con la comunidad internacional. Ellos nos informan y gracias a ellos sabemos que pasa en nuestro entorno... Entonces, ¿qué clase de personas estamos dejando que hagan estas tareas?

Los medios nos exhortan a levantar la voz, a expresarnos, a protestar y a exigir, pero creo que también debemos hacer lo mismo con ellos... creo que será interesante saber cómo reaccionarán cuando lo hagamos.

21 de mayo de 2011

¿El fin del mundo?

Son las 7 en punto y el mundo no se ha acabado. Vamos ni siquiera se siente una simple brisa que anuncie el fin de los tiempos. Por el contrario, oigo a varios pajaritos cantando alegremente al otro lado de mi ventana.

A menos claro que el fin del mundo sea a la hora del Pacífico y entonces sí, a disfrutar de una hora más de la vida como la conocemos... Nah... La verdad no creo... Quién sabe de cuál se habrá fumado don Harold Camping para decir que hoy 21 de mayo de 2011 era el fin del mundo, pero será interesante saber qué dirá ahora que... ejem... nada pasó.

Ciertamente este señor no tuvo tanto impacto con las profecías mayas, que desde hace un par de años han causado controversia. Queramos o no el fin de los tiempos siempre ha sido un tema que provoca curiosidad, morbo, burla e incluso miedo. Creo que más que creer en el octogenario neoyorquino o en las predicciones de la extinta civilización, la mayoría queremos saber si algo realmente va a pasar.

No, no me refiero a si va a ocurrir un cataclismo de proporciones olímpicas, sino a algo... ¿realmente va a cambiar algo? Vivimos en un mundo tan caótico, tan revuelto y en algunos sentidos tan decadente que en el fondo la gente quiere que "pase algo" para bien o para mal. ¿Realmente entraremos a ese nuevo orden en el que las cosas serán mejores o, efectivamente, se estrellará un asteroide que nos extinguirá como a los dinosaurios?

Queda comprobado que nadie lo sabe...

26 de marzo de 2011

Los trabajitos...

No es novedad que en los trabajos a uno lo hagan enojar, ¿o sí? No, no lo es, pero hay niveles. O tal vez sólo estoy exagerando (as usual)...

Yo sé que así es la vida y sobre todo el llamado "mundo real", y que la mayoría de los jefes no son lo que nosotros quisiéramos y que de no ser una joda, pues no te pagarían por hacerlo.

El punto es que, por lo que he leído y tweeteado, la gente ya se acostumbró a eso y que ellos mismos aceptan que es una ilusión creer que los empleados y asalariados mexicanos tenemos una vida.... No sé a los demás, pero a mi SÍ me gusta esa "ilusión".

Todo empezó cuando me dijeron que había un evento en sábado a las 3 de la tarde. ¿Perdón?

En realidad todo empezó en enero cuando nos dijeron que iríamos a "escuchar al cliente" los sábados, pero bueno, esa es otra historia... Por alguna extraña razón, los jefes creen que sólo estamos esperando a ver qué se le ocurre a la empresa para organizar un sábado por la tarde, como si no tuviéramos nada que hacer.

¿Pues saben qué? Yo sí tengo, por eso decidí que su evento se podía quedar donde está y que pueden disfrutarlo todo lo que quieran. Ya si el lunes encuentro en mi escritorio una carta de renuncia (que no he escrito yo) pues ni hablar... sabré que hice lo correcto.

Siempre he pensado que el sistema trabajo-descanso de este país es un asco. Trabajamos como esclavos y recibimos un salario bajo (los que no somos jefes) sin mencionar las vacaciones casi nulas. ¿Y qué podemos hacer? Nada. Al primero signo de alebrestación te señalan la puerta y saben perfectamente que están lucrando con tu miedo a perder el empleo.

Sí, sí sí... ya sé... "Deberías estar agradecida de que tienes trabajo", "Hay miles de personas buscando una oportunidad desde hace años"... Lo sé, lo sé... pero eso no justifica que los altos comandos sean una bola de cabrones. #HEDICHO.

16 de febrero de 2011

Hotel...

Pasé unas cuantas horas después del incendio. Ya estaba oscuro y el lugar se veía tétrico...

- ¡Te toca cubrir la inauguración del Hotel España!
- Claro, estaré ahí a las ocho.

No me gustan este tipo de eventos. Hay que venir con vestido y eso de colgarse una cámara, y cargar con grabadora, libreta de notas y una pluma que no falle lo hace aún más incómodo. Por otro lado, la enorme mochila que tengo que cargar para guardar todo esto hace perder el glamour... Sí claro. Como si yo lo tuviera (sic).

Muy bien, la conferencia de prensa va a empezar así que será mejor que me abra paso entre toda esta bola de fotógrafos que creen que son dueños del lugar. Hay que tener cierto respeto por una mujer que usa tacones y un vestido, así que en vez de empujarlos sólo les suelto un suave "con permiso" con la voz más sensual que me sale. Se mueven en seguida.

Estamos a la mitad del protocolo cuando, no sé si sólo soy yo, pero me da la impresión de que la temperatura del lugar está subiendo. Tiene sentido, estamos a mitad de julio, pero se supone que el A/C está encendido y, después de todo, estamos en época de lluvias. Al parecer no soy la única, pues programas, carpetas y hojas con boletines empiezan a ir y venir. Los organizadores se dan cuenta y hacen señas para que vean qué pasa. Todo parece funcionar bien.

Por fin termina el dichoso acto. Puedo decir que he terminado, pero antes de irme a casa tengo que pescar algún funcionario que todavía ande por aquí, le hago un par de preguntas y listo. Puedo rescatar aunque sea un par de horas de mi viernes.

Estoy por salir del lugar cuando mi celular suena y veo que Toño me está llamando. Contesto y lo oigo un tanto preocupado cuando me pregunta si estoy bien. Dice que tiene siete llamadas perdidas de mi número. ¿Siete? Ni en mis peores momentos... Le digo que estoy bien y que tal vez se trata de una confusión, que... "Espera un momento... el candil se mueve... ¡creo que está temblando!" Me responde aún más desconcertado que no, que no está temblando. "Te llamo luego."

La gente está desconcertada y de pronto nos damos cuenta que no hay señal en los teléfonos... mucho menos 3G. ¿Qué pasa? Derepente dos jóvenes salen como bala del baño de hombres en obvio estado de shock. Balbucean y es casi imposible entender lo que dicen.... mucho menos creerles. Hablan de gente herida y que primero estaban y luego ya no...

Empiezo a recordar lo que pasó hace cinco meses, pero... No puede ser. Esas cosas no existen. Además esta cadena tiene la fama de que todo siempre les sale bien. Siempre. Esta inauguración no puede ser la excepción. Pero... ¿y la explosión? ¿Los heridos? ¿Los muertos? Nadie se preocupó por ellos aquí. Dejaron que sus familias se los llevaran y no hubo más... Este lugar tiene algo, me queda claro...

Empiezan a oírse ecos en el vestíbulo... gritos... dolor... cada vez más fuerte. Quiero salir de aquí, esto es surrealista y definitivamente no quiero ver nada. Las puertas se cierran. Oh, oh... "No saldrán, no de aquí". Saco mi grabadora y empiezo un nuevo archivo. Digo al micrófono "Venganza" y espero. Espero a que todo termine...

11 de febrero de 2011

El paquete prometido

¿Alguna vez han intentado enviar un paquete por correo? Bueno pues yo no y me tomó tres intentos conseguirlo. Sí ya sé, ya sé... soy de lo peor.

Desde que llegas a la oficina de correos y te topas con el amable señor detrás del mostrador y te pregunta qué necesitas, sabes que va a ser "divertido". Yo inocentemente le digo que quiero mandar un paquete y espero pacientemente a que me explique las instrucciones. Respuesta: "Aquí se lo mandamos".

Yo con cara de O.o le pregunto qué tengo que hacer y me dice que hay que traer la caja abierta y luego envolverlo con papel no sé qué. Ok... no parece tan difícil e incluso el señor me recomienda que busque una caja más pequeña.

Hago lo que me dice y después de unos días regreso con mi caja peque y todo ya puesto muy monamente (hasta hice mis rótulos en la compu y toda la cosa). Ya estoy por entregarlo y me dice, ¿quieres el servicio de MexPost o correo registrado? What? Le pregunto cuál es la diferencia y... se encoge de hombros. Finalmente me dice que para el registrado necesito tal y tal cosa y bueno... me quedo con la duda del MexPost (no quiero poner a prueba su paciencia).

Ya estoy por lograrlo y me dice: "Sólo aceptamos efectivo". Chale... le digo que si me da chance de ir al banco de a lado a sacar lo del servicio y se me queda viendo como si le hubiera hablado en chino e interpreto su silencio. Agarro mi cajita y me voy esperando tener más suerte después. Para esto, como ya estaban cerrando, sólo había un hueco en la enorme entrada de cristal de la oficina y pues... sí, adivinaron, me atasqué y tuve que salir por partes: la bolsa, el paquete y finalmente yo. Ya que estaba afuera, me dice: "Vente lo más temprano que puedas cuando vuelvas"... Creo que ya ni lo miré después de eso.

Volví lo más temprano que pude y... ¡estaba hasta el gorro el pinky correo! Sin otra opción me paré en la fila atenta a cualquier cosa y cuando ya iba a llegar que empieza a sonar el BB del trabajo y ya ni siquiera puse atención al montón de papelitos que llené... ya sólo alcancé a ver la cara del señor con expresión de quererme dar un sape y ya nada más me dijo, "dos o tres semanas"...

Que WHAT? Ay ya XD...

9 de febrero de 2011

Mad Swan

Pues resulta que no he sido la única que ha salido un poco stressada de la sala de cine después de ver Black Swan, la más reciente película de Darren Aronofsky.

No sé si fue porque también sé lo que es bailar y lo que exige, por la soberbia actuación de Natalie Portman, porque la película en sí es perturbadora o porque simplemente sé lo que se siente tener que pararse en un escenario y sentir esa presión en la boca del estómago justo antes de salir y enfrentar al público.

Nina nos muestra el extremo de la pasión por una cosa, olvidándose de su vida y perdiéndose de todo, literalmente. Creo que eso es lo más stressante, pues siempre llega un punto en que te ves los pies lastimados, sientes los músculos que te arden y que no importa cuánto más ensayes... ya no va a mejorar sino todo lo contrario. Yo lo sé, tú lo sabes, todos los expectadores lo saben y quieren que pare, pero no lo hace y eso hace que el filme se torne sumamente inquietante y altamente recomendable.

De alguna forma la película te afecta e incluso he leído comentarios de gente que ha salido deprimida o con ganas de tirarse del balcón más alto, asustada, ansiosa, triste, stressada, nerviosa... ¿Será cierto lo que dicen por ahí entonces? ¿Todos tenemos un cisne negro dentro?

Esquina bajan...

Ya chole con Carmen Aristegui. Ni que la señora no supiera perfectamente lo que dijo y si ha salido y entrado de n cantidad de medios, ¿para qué sale a dar conferencias y bla, bla, bla? Si nada más porque es ella le han hecho tanto show... hay cientos de ejemplos de comunicadores menos famosos a los que le aplican la misma y ni quien los fume. Y bueno... ok... está sosteniendo lo que dijo. Perfecto. ¿Para qué pide que la recontraten en MVS? Bleh...

7 de febrero de 2011

Brand New Hero...

Tan tarantaaaaan tan taraaaaaan... ¡Rayos, no! La canción de Indiana Jones no es precisamente lo que tengo en mente para mi "Superhéroe theme song". Desde que descubrí que podía hacer "cosas asombrosas" decidí que voy a usar mis habilidades para el bien y la justicia... Bueno no, no tanto, eso sonó muy Superman y qué flojera, la verdad...

Sólo quiero hacer cosas buenas; por muy simple o muy complicado que parezca. Debo confesar que me gustaría tener una insignia y usar un tejano fino color paja; incluso tener mi propia versión de Silver, pero con todo y que esto es Nueva York, creo que la gente se burlaría de mi sin la menor reserva y tampoco estoy para eso.

Pero vamos, si hay un "vaquero" que anda cantando en ropa interior por las calles, ¿por qué yo no puedo andar con mi caballo combatiendo al mal? Lo sé, lo sé, suena estúpido así que creo que tendré que buscar algo más convencional. ¿Qué tal el Geek Superpoderoso? ¿O tal vez El Vengador Anónimo? Dios, tengo que dejar los comics de una vez por todas...

Oigo tres pares de pies corriendo en el callejón que se forma entre los edificios. La gente no corre en los callejones a menos que... Muy bien... ya vuelvo.

27 de enero de 2011

Arrebatos Carnales

Y no, no se trata de una de vaqueritos ni de una película porno y mucho menos de un sueño erótico... Más bien les voy a platicar del libro que justo acabo de leer hace unos 15 minutos.

Es obra de Francisco Martín Moreno y más que arrebatos, contiene historia. Historias. A través de la vida de seis personajes principales, el autor recorre diversas etapas de la existencia de México y ahí, entre el fragor de la guerra de independencia, la Revolución, la dictadura y el imperio, los grandes hombres de este país dan rienda suelta a los instintos sin importar si son presidentes, caudillos, pensadores o religiosos.

Cuando no llevaba ni la tercera parte me di cuenta de que se trataba de un libro pesado, no porque fuera lenta su lectura, sino porque mientras una va leyendo, tratas de relacionar los acontecimientos con lo que viste en la secundaria, en la prepa y, con suerte, en la carrera. Te dan ganas de abrir tu ejemplar de Historia General de México, pero te resistes porque sabes que así nunca vas a terminar.

En fin, se puede decir que este libro es un auténtico "Ventaneando", más que uno de Krauze que me recomendaron hace mucho... La labor de investigación de Martín Moreno es innegable y la habilidad que tiene para asumir tan distintos roles es de reconocerse.

Me resulta difícil saber si todo o al menos la mayoría de lo que publica es cierto, pero me enteré de algunas cosas que me gustaría compartir:
  • Maximiliano: Era gay y ojalá hubiera escuchado a Carlota, quien a final de cuentas escapó de un fin aún más trágico y más realizada que su marido.
  • Porfirio Díaz: Vivió mucho tiempo engañado.
  • José María Morelos: Un hombre intenso y apasionado que tuvo más de un hijo.
  • Pancho Villa: "No hay Pancho malo"... y además era un llorón. Tenía buenas intenciones y buenas ideas... Lástima que se dejó llevar por la venganza.
  • José Vasconcelos: Se creía parido por Santa Claus... Pobre Antonieta, pobre niña rica...
  • Sor Juana Inés de la Cruz: La primera gran feminista de la Nueva España, pero creo que se acobardó al final.
En fin... es una buena lectura por si les interesa y debo admitir que es otra forma de aprender historia, porque al final, eso no se aprende de los hechos, sino a través de los hombres y mujeres que la vivieron. Ahora, si me disculpan, me espera mi cena...

P.D. Común denominador entre los hombres = Chiquillas de 14, 15 y máximo 16 años... ¿por qué, eh?

14 de enero de 2011

Mezcal vs. Tequila

Este NO debería ser el título de este post. No porque no me guste meter cosas del trabajo en mi blog personal (de vez en cuando me quejo de algo), sino porque son dos productos con Denominación de Origen que hacen grande a México. Sí “ambos dos” como dirían por ahí…

El punto es que estaba leyendo un artículo de la revista Proceso (http://proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/87306) en el que habla sobre la intención de algunas organizaciones de hacer que el mezcal sea reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Hasta ahí está bien… y ojo, no estoy diciendo que el artículo sea el que está mal eh… sólo que los argumentos que utilizan los “defensores” son simple y sencillamente falaces.

Es válido que digan que el mezcal es una bebida espirituosa tradicional hecha casi que artesanalmente, porque así es y ese puede ser su sello, sin embargo, no es justo que lo compare con el tequila tratando de hacer ver mal a éste último. ¿Por qué si son diferentes, estas personas insisten en tirarle a una bebida que también es parte de la identidad mexicana?

Lo peor de todo es no sólo se meten con eso, sino con el proyecto turístico que gira en torno al tequila. Dicen que es “vergonzoso” y critican que esté apoyado por el gobierno estatal y la iniciativa privada, ¿por qué habría de ser eso vergonzoso? ¿Por qué habría de ser vergonzoso hacer el esfuerzo de convertir a la región en un punto turístico de primer nivel y beneficiar al menos a 250 micros, pequeñas y medianas empresas?

Asimismo hablan desiformadamente del tequila confundiendo a los lectores, pues se nota que no conocen de normatividad y que se niegan a saber qué es el COMERCAM y cómo se ayuda del CRT… ¿O acaso también están en contra del mezcal producido en fábricas bien establecidas y que cumplen con su respectiva norma? Si es así, explíquenme porque no entiendo a los señores.

Creo que estoy haciendo muchas preguntas, pero ¿por qué si la idea y la intención que tienen son buenas han de criticar a otros productos? ¿Acaso se “ayudan” del tequila para publicitar lo que ellos “defienden”? ¿O simplemente es pura y vil envidia? Mejor que se pongan a trabajar y como ellos mismos dicen, a “educar” a los consumidores…

Esto no es una competencia, señores, no se trata de ver quién gana si estamos en un país en el que para todos hay.

11 de enero de 2011

Sin título...

Estaba a punto de escribir que mi primer post del año había sido poco afortunado, pero después de todo no es tanto así...

Creo que sólo debo relajarme un poco y dejarlo fluir... todo pasa... todo va a estar bien....

10 de enero de 2011

Troubled mind

Hay tantas cosas sobre las que pudiera bloggear... Digamos que el año empezó intenso y aunque no todas las emociones son lo que se dice "buenas", al menos no he tenido tiempo de aburrirme. Desde lo que se siente cuando te quedas con la impresión de que eres la mitad de algo, hasta la frustración de que, de buenas a primeras, te digan que tus sábados se han jodido y haz de trabajar.

Esto último es lo que más me hace ruido últimamente. Cuando me lo dijeron, por alguna razón vino a mi cabeza un "Nah, ya en serio"... pero no, lo cierto era que de ese momento en adelante había que ir a alguna destilería a platicarles quiénes somos. Debo admitir que la idea no es mala, pero... ¡mis sábados!

Ok, ok... cortaré con eso... Pero con todo y la queja salió algo bueno. Resulta, rebrinca y rebota que, después de todo, los clientes sí están contentos con lo que hago. Lástima que mi jefe nunca está ahí para oír cuando me felicitan ¬¬... pero bueno, al menos me ayuda saber que estoy haciendo algo bien.

Por otro lado, esa misma situación provoca que salga la personalidad de la gente. Es muy curioso cómo cuando están contigo, te dicen que no están de acuerdo con la decisión, pero cuando el grupo crece muestran toda la disposición y juran que no les importa pasar menos tiempo con sus hijos, dejar de ver los partidos de la Premier League, hacer ejercicio o dormir más.

En fin... creo que tengo que poner orden en mi cabeza, pero aún así pienso que este post tiene un par de ideas qué rescatar. Espero las encuentren...